Cosas que pasan
Regreso
Bonita semana en Medellín, Colombia. Remate perfecto para regresar con este no-blog. Más apuntes y menos textos largos. Bien online, para qué. Leer más »
Entretiempo
Sucede que pienso más en fútbol que en literatura. Hace unos meses que me pasa y lo tomo con la tranquilidad del caso, un dulce de chocolate frente a la tele que pasa el entretiempo de un Paraguay-Chile. Hoy quería leer un libro y no se pudo. El libro está bueno, descansando de mí con un marcador en la página 13. El partido de fútbol está mejor, y por alguna maldita razón pienso ahora en el libro y en el partido de fútbol. Dulce de chocolate. Publicidad de Coca-Cola. Quizá es el entretiempo el que me ha sacado de la cancha-tele para pensar en el libro-marcador. O quizá es cierto sentido de culpabilidad debido a que últimamente pienso más en ‘pelota’ que en ‘palabra’. Antes pensaba más en ‘palabra’ y cuando veía ‘pelota’ por la tele era solo en mi propio entretiempo: luego regresaba a lo mío que era literatura-libro-marcador. Ahora lo mío es fútbol-cancha-pelota. Igual todo es fantástico, pienso, un mundo que no existe por donde se le mire: el deporte convertido en circo mediático y las palabras que, puestas una al lado de otra, producen historias que a veces se parecen a la vida real. Dulce de chocolate. Empieza el partido.
La guerra del fútbol
Hay lugares que no están preparados para el fútbol. El dinero ha maquillado el juego y a veces se ve tan lindo y millonario y tan civilizado en tantos lugares y sintético y tan plasma y tecnológico que olvidamos su naturaleza: el fútbol sigue siendo instintivo y tribal. Beckham posando para la cámara no es la verdadera imagen de este deporte. Tévez gritando un gol, puede ser. El hombre sigue siendo hombre, después de todo. Y bastan dos colores y una pelota para recordar cuánto te odio, enemigo mío. Leer más »
Un vuelo con insectos
El vuelo está tranquilo y veo difícil la posibilidad de morir en este avión. No es que le tenga miedo a los aviones, sino que los aeropuertos y todas sus máquinas rayos x y policías rayos x y perros rayos x se han encargado de convertir en potencial terrorista suicida a cualquier pecoso de quince años con una mochila. Viajar ya no es la aventura, sino irse de viaje. ¿Qué clase de artefacto pirotécnico puede uno esconder en una botella de agua? ¿Puede matar un cortaúñas? ¿Que qué llevo allí donde llevo la pasta dental? En fin. Ya vamos a llegar –vivos– a Buenos Aires, pero todos somos sospechosos de algo, ya lo decía, y no saldremos inmunes de esta travesía por las nubes. Leer más »
La prensa y sus telescopios
No todo es como inicialmente parece. Ni todo parece lo que realmente es. Los periodistas, que a veces no somos ni parecemos, estamos siempre viviendo en ese terreno de la ambigüedad. Soy de los que piensan que no existe una sola verdad, pero sí una sola mentira. La mentira no tiene matices, mientras que la verdad siempre depende del telescopio que uno use. Los que piensen lo contrario mienten. El caso que quiero contar no tiene que ver con una única mentira sino, quizá, con varias verdades, varios telescopios y, como era de esperarse, varios periodistas. Leer más »
Dolor
No quiero comentarios en este no-blog. Apenas soporto los míos, y créanme que es verdad. El otro día, sin embargo, alguien escribió a mi correo diciéndome que no estaba de acuerdo con uno de mis textos. Debió rumiarlo en silencio, pero prefirió que yo lo supiera. En ese texto hablaba yo del glutamato monosódico, el secreto mejor guardado de la cocina peruana. “Te escribo porque duele lo que escribiste”, decía el correo del lector atormentado. No sé. Si algo me duele, o me froto o trago una pastilla. ¿Por qué nos tomamos tan en serio esto de la comida? ¿Es que el humor está reñido con la mesa? Leer más »
Gabriela en Lima
Hasta que pude juntarme con Gabriela Wiener, cronista gonza de exportación y precursora del periodismo latinoamericano a filo catre. Desde que llegó de Barcelona no había podido verla y cada hora que pasaba sentía que yo era menos amigo para ella: me perdí la presentación de su libro, “Sexografías”, sus entrevistas públicas, sus firmas de libros, todo su éxito merecido. Me dicen que en la feria Ricardo Palma la despidieron con una orgía de aplausos. Leer más »