Tranquicardia

Esto no es un blog.

Témoris Grecko

Se llama Témoris Grecko y no se trata de un dios maligno, enemigo de Zeus y su pandilla. Témoris es un amigo mexicano, periodista y viajero. Hace más de un año, cuando yo dirigía Etiqueta Negra y él preparaba un texto para la revista, le pregunté de dónde venía su nombre. “Temoris es raramuri (tarahumara), el grupo indígena de Chihuahua, y significa ‘el que ve caminos’”, me respondió, creo, que desde Australia.

Es difícil saber en qué esquina del mundo está Témoris. A veces se le sigue porque aparece algún texto suyo, y entonces te das cuenta de que estuvo en un lugar al que jamás irías.

Ayer me llegó uno de sus correos públicos. Dice así:

“Estimados amigos y colegas:
Envío esta misiva con fines meramente preventivos, no hace falta alarmarse. Estoy en Teherán desde hace cinco semanas, cubriendo el conflicto post-electoral como freelance. El régimen está expulsando a todos los periodistas con acreditaciones temporales, que han sido canceladas y por lo tanto no pueden salir a reportear. A los medios que tienen sedes permanentes aquí les han advertido que tampoco tienen autorización de salir a la calle. El periodista extranjero que sea visto trabajando se convierte automáticamente en objetivo para la policía. También lo somos para las milicias, con las que tuve un encuentro hoy. Este es un momento histórico. Yo tengo una visa de turista que me permitirá quedarme más tiempo y tengo la ventaja de que mi aspecto físico me ayuda a pasar desapercibido. Cada vez hay menos colegas en la calle, hoy sólo vi a una inglesa.
De todos modos, por si algo ocurriera, tengo que tomar algunas precauciones y ésta es una de ellas. Yo no cuento con el respaldo de la CNN ni del gobierno estadounidense para que hagan campaña por mí, como Roxana Saberi (ni soy una fotogénica reina de belleza, como ella). Sólo cuento con ustedes y por eso es mejor que, antes de que ocurra algo, los ponga en contacto. Dado el caso, cuentan ya con esta lista de correos para comunicarse. Si alguien nota que pasó algo raro, esa persona los avisará y será más fácil reaccionar. Estoy en comunicación diaria con algunos de ustedes. Mi esperanza es que empleen sus contactos y medios de comunicación para hacer ruido que sirva para sacarme de donde esté. Créanme que se los agradeceré.
Al enviarles este correo con sus direcciones al descubierto, estoy cometiendo un abuso, lo siento muchísimo. Pero tiene que ser así. Sé que sólo serán usadas en caso de necesidad.
En fin, espero que esto sólo quede como anécdota y me perdonen por el abuso.
Envíos besos, abrazos y píos saludos de mano, según como corresponda. En caso de duda, tomar los besos”.

Témoris, el que ve los caminos, está en una nueva travesía.

Escrito por Daniel Titinger

Junio 17th, 2009 a las 3:48 pm

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